Desde la escritura cuneiforme hasta la inteligencia artificial, documentando quién descubrió, quién lo transmitió y quién fue silenciado. Una referencia rigurosa del conocimiento humano, sin sesgo de canon.
Una afirmación no necesita el respaldo del canon académico dominante para ser válida. Necesita fuentes verificables.
Que una institución no documente un descubrimiento no es evidencia de que no ocurrió.
Ante fuentes igualmente verificables y contradictorias, se publican ambas narrativas, marcadas como disputadas.