Al-Masudi redacta el Murūj al-Dhahab (Praderas de Oro y Minas de Gemas) tras décadas de viaje por Iraq, Siria, Palestina, Egipto, Arabia, Persia, Afganistán y la costa occidental de la India. Es el primer trabajo a gran escala que integra historia universal con geografía científica: describe con precisión los vientos monzónicos del océano Índico, los mares interiores, la fauna de África oriental y las costumbres de pueblos fuera del Islam. Introduce el principio metodológico del testimonio ocular como criterio de autoridad sobre las fuentes escritas. Ibn Jaldún lo describe como imam de los historiadores. La versión conservada (947) es un borrador de la edición revisada de 956, hoy perdida. Escribió 36 obras, de las que sobreviven solo dos.