Arato de Solos versifica el tratado perdido de Eudoxo en un poema didáctico también llamado Fenómenos. Se convierte en una de las obras más leídas de la Antigüedad, fusionando los mitos griegos con la disposición de constelaciones heredada de Eudoxo y popularizando el zodiaco y la esfera celeste en todo el mundo helenístico.