Francis Bacon publica en 1620 el Novum Organum Scientiarum, donde formula el primer protocolo sistemático para la producción de conocimiento científico mediante inducción: observación de fenómenos particulares, registro de instancias positivas y negativas, eliminación de causas alternativas, y generalización progresiva hacia leyes naturales. El método invierte la dirección aristotélica del conocimiento: donde la escolástica deducía consecuencias desde principios primeros, Bacon parte de los hechos observados hacia los principios. Introduce el concepto de ídolos (idola) — sesgos cognitivos sistemáticos que distorsionan el juicio — como obstáculos a eliminar antes de iniciar cualquier investigación. El programa baconiano de ciencia colaborativa y acumulativa, orientada al dominio de la naturaleza, es el fundamento institucional de la Royal Society (fundada 1660) y del método experimental que estructura la física, la química, la biología y la medicina hasta hoy.