Charles Barbier de la Serre publica en 1815 un sistema de escritura táctil mediante puntos en relieve diseñado para que personas ciegas pudieran leer y escribir. En 1821 lo presenta en la Institución Real para Jóvenes Ciegos de París. Louis Braille, alumno de doce años, lo adopta como base conceptual y técnica, reduce la celda de doce a seis puntos, sustituye fonemas por letras y añade notación musical y matemática. Braille reconoce la deuda con Barbier en su publicación de 1829. El sistema Braille recibe el nombre de su perfeccionador, no de su inventor: Barbier queda como nota al pie mientras el nombre del adolescente que mejoró su idea domina la historia de la accesibilidad escrita.