Eugenio Barsanti y Felice Matteucci patentan en 1854 en Londres (patent nº 1072) un motor de gas que empuja un émbolo libre mediante la explosión de una mezcla de gas e aire, siendo el primer motor de combustión interna documentado con patente verificable. Presentan una versión mejorada en 1857 ante la Accademia dei Georgofili de Florencia. Nikolaus Otto, cuyo motor de cuatro tiempos (1876) se convertiría en el estándar universal, visitó Florencia en 1867 y tuvo acceso documentado a la literatura técnica italiana del período. No existe prueba directa de que Otto conociera el trabajo de Barsanti-Matteucci, por lo que esta entrada usa silenciado y no apropiado: la invisibilización fue estructural (los inventores murieron antes de comercializar, la patente caducó), no necesariamente deliberada.