Nikolái Básov, junto a Aleksandr Prokhorov (URSS) y Charles Townes (EE.UU.), recibe el Nobel de Física de 1964 por el desarrollo de los principios físicos del láser y el máser. Básov y Prokhorov desarrollaron independientemente en el Instituto Físico Lebedev de Moscú desde 1952 los fundamentos teóricos de la amplificación de radiación por emisión estimulada, publicando sus resultados en 1954. Básov propuso específicamente el láser de semiconductor en 1958 y lo demostró experimentalmente en 1962 —la tecnología base de los lectores de CD, DVD, fibra óptica, cirugía láser y comunicaciones modernas. El Premio Nobel reconoció explícitamente que los soviéticos habían desarrollado estos principios de forma independiente y simultánea a Townes.