Entre 1908 y 1921, Albert Calmette y Camille Guérin cultivaron y atenuaron Mycobacterium bovis durante 239 pases sucesivos hasta obtener una cepa que confería inmunidad sin causar enfermedad. El 18 de julio de 1921 se administró la primera dosis a un recién nacido en París. La BCG es la primera gran vacuna antituberculosa y una cristalización directa de dos tradiciones: el principio de atenuación pasteuriano y la bacteriología causal de Koch. Más de un siglo después de su introducción, sigue siendo la vacuna con mayor número de dosis administradas en la historia de la medicina, con más de cuatro mil millones de personas vacunadas.