Charles H. Bennett, físico del IBM Thomas J. Watson Research Center, y Gilles Brassard, informático de la Universidad de Montreal, se conocen en una conferencia de informática en Puerto Rico en 1979 y, inspirados por las ideas previas e inéditas de Stephen Wiesner sobre "dinero cuántico", desarrollan durante los años siguientes el primer protocolo práctico de criptografía cuántica. Lo presentan en diciembre de 1984 en una conferencia en Bangalore, India, bajo el título "Quantum cryptography: Public key distribution and coin tossing" —de ahí el nombre BB84, por las iniciales de los autores y el año—. El protocolo resuelve un problema que la criptografía clásica solo puede abordar mediante supuestos computacionales (como la dificultad de factorizar números grandes): permite que dos partes, convencionalmente llamadas "Alice" y "Bob", establezcan una clave secreta compartida cuya seguridad no depende de ninguna limitación computacional del adversario, sino de las leyes físicas mismas. La idea explota dos propiedades fundamentales de la mecánica cuántica: el principio de incertidumbre de Heisenberg y el teorema de no clonación, que impiden medir o copiar un estado cuántico desconocido sin alterarlo de forma detectable. Alice envía a Bob una secuencia de fotones individuales codificados al azar en una de cuatro polarizaciones posibles; cualquier intento de un espía de interceptar y medir esos fotones introduce inevitablemente perturbaciones detectables, delatando su presencia antes de que pueda comprometerse información alguna. El resultado es una forma de comunicación con seguridad garantizada por las leyes de la física, no por la dificultad de un problema matemático —incluso frente a un adversario con un ordenador cuántico de potencia ilimitada—. BB84 se convierte en el protocolo de distribución cuántica de claves más estudiado e implementado del mundo, sentando las bases científicas de la criptografía cuántica como disciplina y dando origen, décadas después, a redes de comunicación cuántica operativas y a una industria de ciberseguridad cuántica que mueve miles de millones de dólares.