Tras la unificación del Imperio alemán (1871), una comisión jurídica redacta entre 1873 y 1896 un código civil que sustituye el mosaico de derecho romano, derecho germánico consuetudinario y códigos territoriales vigentes en los distintos estados alemanes. A diferencia del Código Napoleónico —escrito en lenguaje accesible para el ciudadano—, el BGB adopta la técnica científica de la pandectística: un sistema abstracto y jerárquico encabezado por una "Parte General" (Allgemeiner Teil) que define conceptos aplicables a todo el código (capacidad jurídica, negocio jurídico, representación, prescripción) antes de tratar obligaciones, derechos reales, familia y sucesiones. Aprobado por el Reichstag en 1896, entra en vigor el 1 de enero de 1900. Su rigor conceptual lo convierte en modelo de referencia para los códigos civiles de Suiza (1907), Japón, Grecia y, de forma indirecta —vía el modelo suizo—, Brasil (1916).