Tycho Brahe (Escania, 1546 – Praga, 1601), astrónomo danés, observa en noviembre de 1572 una nova brillante en Casiopea —la primera supernova documentada en el cielo occidental desde la Antigüedad— y demuestra mediante paralaje que no se encuentra en la esfera sublunar, refutando la cosmología aristotélica de los cielos inmutables. Construye en la isla de Hven, financiado por Federico II de Dinamarca, el observatorio Uraniborg (1576), el más preciso de la era pre-telescópica. Durante veinte años acumula mediciones de posiciones planetarias y estelares con una precisión de 1–2 arcominutos —diez veces superior a cualquier trabajo anterior. Este corpus de datos, que Brahe no logró integrar en una teoría completa, es el material sobre el que Kepler construye sus tres leyes. Brahe propone el sistema "ticónico" como compromiso entre Ptolomeo y Copérnico, pero su valor real es la calidad de sus datos, no su teoría.