Édouard Branly, físico y profesor del Institut Catholique de Paris, observa el 24 de noviembre de 1890 que las limaduras metálicas sueltas dentro de un tubo aislante cambian drásticamente su resistencia eléctrica al ser expuestas a ondas hercianas, y construye el cohesor a partir de esa observación (efecto Branly). Partió de los experimentos de Temistocle Calzecchi-Onesti (1884-1886) sobre limaduras metálicas y corriente eléctrica. El cohesor se convirtió en el primer detector de ondas de radio ampliamente usado, y fue el componente de recepción central en los primeros sistemas de telegrafía sin hilos, incluidos los de Marconi. Oliver Lodge perfeccionó el dispositivo en 1894 y acuñó el término inglés "coherer", denominación que el propio Branly rechazó por considerarla una interpretación física inexacta del fenómeno.