Louis Brennan, nacido en Castlebar (Condado de Mayo, Irlanda), patenta en 1877 en Melbourne un torpedo guiado mediante dos cables de acero enrollados en bobinas internas: tirando diferencialmente de los cables desde la orilla se controlaba dirección y velocidad en tiempo real. Patenta el diseño en Australia y luego en el Reino Unido. El War Office británico lo compra por £110.000 en 1883 —la mayor suma pagada hasta entonces por una patente militar— y lo clasifica secreto durante años. Es uno de los primeros sistemas de arma guiada por control remoto activo de la historia, anterior al Telekino de Torres Quevedo (1903). Brennan continuó inventando: desarrolló también un monorraíl giroscópico (1907) y un helicóptero temprano (1919).