Santiago Ramón y Cajal demuestra entre 1888 y 1906 mediante tinción de Golgi mejorada que el sistema nervioso está compuesto por células individuales discretas —las neuronas— y no por una red continua, refutando la teoría reticular de Golgi. Formula la Ley de la polarización dinámica: el impulso nervioso viaja en un sentido determinado a través de la neurona. Su obra cumbre *Textura del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados* (1899-1904) documenta miles de preparaciones originales. El Nobel de 1906 lo comparte con Camillo Golgi, defensor de la teoría opuesta —la reticular— en una de las disputas científicas más irónicas de la historia: el comité premia simultáneamente a dos científicos con teorías contradictorias, siendo la de Cajal la que el consenso posterior valida completamente.