Giovanni Caselli, sacerdote y físico florentino afincado en París, desarrolla entre 1856 y 1861 el pantelégrafo: un sistema de transmisión de imágenes y escritura manuscrita a distancia por cable telegráfico mediante un péndullo sincronizado y una aguja que rastrea una lámina de estaño. Napoleón III lo autoriza para uso comercial entre París y Lyon en 1865; llega a operar entre París, Lyon, Marsella y Burdeos. Es el primer sistema de facsímil (fax) funcional y comercial de la historia, operativo 120 años antes del fax de papel térmico. La narrativa canónica de la telecomunicación raramente lo menciona.