Los ceramistas del reino de Goryeo desarrollan entre los siglos X y XIV una cerámica de esmalte azul-verde (청자) cuya fórmula, temperatura de cocción y control de atmósfera reductora produce el color jade translúcido llamado bise (비색), considerado por contemporáneos chinos de la dinastía Song el más bello del mundo. La técnica implica un barniz de feldespato con trazas de hierro y titanio cocido a aproximadamente 1.250°C en atmósfera reductora controlada con extrema precisión. El celadón Goryeo incorpora además la técnica de incrustación sanggam (象嵌), única en el mundo, que rellena incisiones con arcilla blanca o negra antes del esmaltado, creando patrones bicolor bajo el esmalte. La fórmula exacta del color bise se perdió con las invasiones mongolas del s.XIII y no fue reproducida en laboratorio hasta el s.XX. El canon histórico de la cerámica presenta el celadón como refinamiento de la tradición china, ignorando que el celadón Goryeo supera técnicamente a sus equivalentes Song en precisión cromática.