En 1976, Alice Chien caracterizó bioquímicamente la ADN polimerasa de Thermus aquaticus, la bacteria termófila aislada por Thomas Brock en las fuentes termales del parque Yellowstone en 1969. La enzima resultante —conocida como Taq polimerasa— mantenía su actividad por encima de los 90°C, la temperatura necesaria para separar las hebras de ADN en cada ciclo de la PCR. Sin esta propiedad, la PCR original de Mullis (1983) requería añadir polimerasa fresca manualmente en cada ciclo, lo que la hacía impráctica. La integración de la Taq en el protocolo PCR por Saiki et al. (1988) transformó la técnica en un proceso completamente automatizable. Nota: la institución exacta de Chien en 1976 no ha sido verificada con fuente primaria.