Shen Kuo describe en el Mengxi Bitan (1088) la aguja magnética flotante para navegación. El principio del magnetismo terrestre se conocía antes en China (siglos de uso del sinan para geomancia), pero Shen Kuo documenta su aplicación navegacional. La brújula llegó al mundo árabe y Europa entre los siglos XII y XIII, haciendo posible la navegación oceánica y los grandes descubrimientos.