El anatomista Gabriele Falloppio describió en De Morbo Gallico (1564) una funda de lino ajustada al glande como profiláctico contra la sífilis, afirmando haberla probado en más de mil hombres. Aunque su motivación era la prevención de enfermedades venéreas, no la anticoncepción, el dispositivo constituye el antecedente directo documentado del condón moderno. Falloppio es también quien nombró la trompa uterina que lleva su apellido.