El Atlas Catalán representa una síntesis extraordinaria de cartografía portulana, cosmografía, información comercial y representación política del mundo conocido. Encargado por Pedro IV de Aragón hacia 1375, integra en seis paneles de pergamino la imagen más completa del mundo disponible en la Europa bajomedieval, incluyendo el Lejano Oriente según los relatos de Marco Polo. Su autor, Abraham Cresques, pertenecía a la comunidad judía mallorquina especializada en cartografía y construcción de instrumentos náuticos, una tradición cultural específica que el rótulo genérico de "cartografía medieval europea" tiende a invisibilizar.