John Frederic Daniell, químico y meteorólogo británico, primer profesor de química del King's College de Londres, presenta en 1836 ante la Royal Society un nuevo diseño de celda electroquímica que resuelve el principal defecto de la pila voltaica de Volta: la polarización, es decir, la acumulación de burbujas de hidrógeno en el electrodo de cobre que provocaba una caída rápida y progresiva del voltaje. La celda de Daniell separa dos electrolitos —sulfato de cobre y sulfato de zinc— mediante una barrera porosa, manteniendo así una corriente eléctrica estable y constante durante periodos prolongados. El desarrollo final del diseño llevó a Daniell aproximadamente una década de trabajo, con influencia documentada de Michael Faraday y William Snow Harris en su correspondencia científica. La celda resulta decisiva para el desarrollo de la telegrafía eléctrica y de la investigación experimental en electricidad durante el resto del siglo XIX; Daniell recibió por ella la Copley Medal de la Royal Society en 1837, su máximo galardón.