El 20 de diciembre de 1951, en la Nuclear Reactor Testing Station (Idaho), se generó por primera vez electricidad a partir del calor producido por una reacción nuclear sostenida que alimentaba una turbina de vapor: cuatro bombillas de 200 vatios se encendieron a la 1:50 pm. Este evento inauguró la industria de la energía nuclear en Estados Unidos. El 4 de junio de 1953, el EBR-I proporcionó la primera prueba de capacidad de 'reproducción' (breeding), produciendo un átomo de combustible nuclear por cada átomo consumido.