Albert Einstein publica en 1917 «Zur Quantentheorie der Strahlung» (Sobre la teoría cuántica de la radiación), reedición formal en revista de un trabajo presentado el año anterior ante la Sociedad Física de Zúrich. En él combina el modelo atómico de Bohr (1913) con la hipótesis cuántica de Planck (1900) para deducir de forma alternativa, mucho más simple, la ley de radiación del cuerpo negro de Planck. Para lograrlo, Einstein postula que un átomo en un nivel de energía excitado puede emitir un fotón de dos maneras: espontáneamente, o estimulado por la presencia de otro fotón de la misma frecuencia, en cuyo caso el fotón emitido sale en fase y en la misma dirección que el que lo estimuló. Introduce los coeficientes A (emisión espontánea) y B (absorción y emisión estimulada), sentando así la base teórica completa de la emisión estimulada de radiación. Einstein no construye ningún dispositivo ni predice una aplicación tecnológica concreta; el artículo es estrictamente teórico. Casi cuarenta años después, este mecanismo de emisión estimulada es la base física directa sobre la que Charles Townes construye el máser (1953) y Theodore Maiman el láser (1960) —cuyo propio nombre, "light amplification by stimulated emission of radiation", remite explícitamente al concepto que Einstein formaliza en este artículo.