Albert Einstein publica el 21 de noviembre de 1905, como el último de los cuatro artículos de su Annus Mirabilis, "¿Depende la inercia de un cuerpo de su contenido energético?" en Annalen der Physik. El artículo, de solo tres páginas, demuestra que si un cuerpo emite energía L en forma de radiación, su masa disminuye en L/c². Contrario a la creencia popular, la ecuación E=mc² no aparece escrita en esta forma en el artículo original —Einstein usaba la notación L para energía—, pero el resultado es matemáticamente equivalente y se convertiría en la relación más célebre de la física del siglo XX. Sienta el marco teórico que hace concebible, casi tres décadas después, la liberación de energía nuclear mediante reacciones de transmutación o fisión.