Pierre de Fermat desarrolló hacia 1636 un método de "adequación" para encontrar máximos, mínimos y tangentes a curvas que anticipa rasgos fundamentales del cálculo diferencial. Su técnica introduce una variación infinitesimal, evalúa la expresión resultante y iguala los dos estados — un procedimiento que Leibniz conocía y que influyó en su propio desarrollo del cálculo. La gran disputa Newton-Leibniz eclipsó retrospectivamente el papel de Fermat, relegándolo a mera nota a pie de página en la mayoría de narrativas históricas.