En febrero de 1888 Galileo Ferraris presentó ante la Real Academia de Ciencias de Turín su investigación sobre el campo magnético rotatorio: el principio físico que permite a un motor de inducción de corriente alterna girar sin contacto físico entre estátor y rotor. Es la base técnica del motor AC moderno. Tres meses después, Nikola Tesla depositó en EE.UU. la patente del sistema polifásico AC. Ambos llegaron al mismo principio de forma aparentemente independiente; Ferraris no patentó y declaró el sistema comercialmente inviable, lo que dejó el campo libre para Tesla y Westinghouse. En la historia larga de la electrificación, Ferraris es uno de los grandes originadores sin patente: técnicamente primero, historiográficamente segundo.