Eunice Newton Foote demuestra experimentalmente que el dióxido de carbono retiene más calor que el aire común cuando se expone a la luz solar. Sus experimentos con cilindros de vidrio y distintos gases, presentados en la AAAS en 1856, constituyen la primera observación documentada de lo que hoy llamamos efecto invernadero. John Tyndall publica mediciones más precisas en 1859 sin citar a Foote. Ella no pudo presentar su propio trabajo: Joseph Henry lo leyó en su nombre porque las mujeres no tenían acceso al estrado de la AAAS.