Jerome Friedman y Valentine Telegdi, en la Universidad de Chicago, ponen a prueba la sugerencia de Lee y Yang de que la interacción débil podría no conservar la paridad. Estudian la cadena de desintegración de piones positivos a través de muones hasta positrones (π⁺→μ⁺→e⁺), midiendo en emulsión nuclear la correlación angular entre la dirección de vuelo del muon y la de emisión del positrón. Sobre 2000 eventos completos detectan una asimetría adelante-atrás clara, confirmando la violación de paridad en ambas etapas del proceso. El resultado se recibe en Physical Review el 17 de enero de 1957, en la misma semana en que se anuncian los resultados del experimento del cobalto-60 de Chien-Shiung Wu y el experimento paralelo de Garwin, Lederman y Weinrich sobre el mismo sistema π-μ con un método distinto: los tres experimentos, realizados de forma independiente y casi simultánea, confirman juntos la predicción teórica de Lee y Yang y obligan a abandonar la asunción, hasta entonces incuestionada, de que la paridad se conserva en todas las interacciones fundamentales. El hallazgo es uno de los pilares experimentales sobre los que se construye después la teoría electrodébil del Modelo Estándar.