Hans Geiger, trabajando previamente con Rutherford en Manchester (primer detector, 1908), desarrolla junto a Walther Müller en 1913 en Berlín el diseño mejorado y autónomo conocido como contador Geiger-Müller. El instrumento detecta partículas ionizantes individuales mediante un pulso eléctrico en un tubo de gas. Es el instrumento estándar de detección de radiación nuclear desde entonces, indispensable en medicina, física nuclear y seguridad radiológica.