John H. Gibbon logró en 1953 la primera cirugía a corazón abierto exitosa con una máquina corazón-pulmón, corrigiendo una comunicación interauricular en una paciente de 18 años bajo circulación extracorpórea. La máquina —desarrollada durante más de dos décadas con apoyo de IBM— mantuvo la circulación y la oxigenación fuera del cuerpo mientras el corazón estaba detenido. La barrera conceptual y tecnológica había sido superada: el corazón había dejado de ser inaccesible. Gibbon no pudo reproducir el éxito en los casos siguientes y se retiró de la circulación extracorpórea, pero su logro de 1953 es uno de los hitos máximos de la cirugía del siglo XX.