Sheldon Glashow propone en 1961 en Harvard un marco teórico inicial para unificar el electromagnetismo y la fuerza nuclear débil —responsable de la desintegración radiactiva— como dos manifestaciones de una única fuerza electrodébil subyacente, en un esfuerzo de unificación con precedente directo en la unificación del electromagnetismo y el magnetismo lograda por Maxwell un siglo antes. Steven Weinberg, en 1967, y Abdus Salam, físico paquistaní en el Imperial College de Londres, completan de forma independiente la teoría incorporando el mecanismo de Higgs para explicar cómo las partículas mediadoras de la fuerza débil —los bosones W y Z— adquieren masa, mientras que el fotón, mediador del electromagnetismo, permanece sin masa. La teoría predice con precisión las propiedades de estos bosones años antes de que pudieran detectarse experimentalmente, y predice además la existencia de "corrientes neutras" débiles, confirmadas experimentalmente en el CERN en 1973. La confirmación final y más espectacular llega en 1983, cuando Carlo Rubbia y Simon van der Meer detectan directamente los bosones W y Z en el CERN con las masas exactas predichas por la teoría una década y media antes. La unificación electrodébil, junto con la cromodinámica cuántica que describe la fuerza fuerte, constituye el núcleo del modelo estándar de física de partículas, la teoría más exitosa y precisamente verificada de toda la física fundamental.