Ronald Gurney y Edward Condon, en el Palmer Physical Laboratory de Princeton University, resuelven de forma independiente y casi simultánea a Gamow el mismo problema: por qué la desintegración alfa, que clásicamente requeriría energías mucho mayores que las observadas, ocurre con vidas medias que varían en más de veinte órdenes de magnitud para variaciones de energía relativamente pequeñas. Invocando el fenómeno recién descubierto de penetración de barrera cuántica (efecto túnel), proponen que la partícula alfa "se escapa casi inadvertida" en vez de ser expulsada violentamente, como se asumía hasta entonces. Su artículo en Nature se publicó aproximadamente un mes antes que el de Gamow, aunque sin el mismo desarrollo cuantitativo que permitía derivar la ley de Geiger-Nuttall.