Hacia 1835, Joseph Henry en Estados Unidos y Edward Davy en Inglaterra desarrollan de forma independiente el relé eléctrico: un dispositivo en el que una corriente pequeña, al activar un electroimán, abre o cierra un circuito de mayor potencia. Henry lo empleó para mejorar su telégrafo experimental, aunque no publicó sus experimentos, cuya datación depende de testimonios posteriores suyos y de sus alumnos. Davy depositó una carta describiendo su idea de relé ante la Society of Arts británica en 1837 y lo patentó como parte de su sistema telegráfico, siendo considerado por varios historiadores el primer diseño práctico y documentado del dispositivo. No hay evidencia de contacto o influencia entre ambos. El relé se convirtió en el interruptor lógico elemental de la automatización eléctrica del siglo XIX y principios del XX, y es el componente que Torres Quevedo usaría para construir los órganos de decisión de sus autómatas.