El opus caementicium es un material de construcción obtenido mezclando cal viva, ceniza volcánica de Pozzuoli (pozzolana), agua y agregados pétreos. A diferencia del hormigón Portland moderno, que se debilita con el tiempo, el hormigón romano en contacto con agua de mar desarrolla cristales de tobermorita y phillipsita en sus poros, que aumentan su resistencia con los siglos. El análisis de muestras de muelles portuarios romanos (Jackson et al., American Mineralogist, 2017) reveló este mecanismo de auto-reparación, desconocido para la ingeniería hasta el s.XXI. El Panteón de Roma (125 d.C.), con su cúpula de 43,3 metros de diámetro construida en hormigón de puzolana sin armadura metálica, fue la cúpula más grande del mundo durante 1.300 años y sigue en pie sin intervención estructural. La fórmula fue olvidada tras la caída del Imperio romano y no fue reproducida hasta el s.XIX. El hormigón Portland moderno, desarrollado en 1824, es estructuralmente inferior al romano en durabilidad a largo plazo en entornos marinos.