En octubre de 1994, con el lanzamiento de Netscape Navigator beta y el Netsite Commerce Server, Netscape introduce HTTPS (HyperText Transfer Protocol Secure) como extensión cifrada de HTTP que opera sobre SSL de forma nativa en el navegador. HTTPS añade una capa de cifrado que impide la interceptación o manipulación del tráfico web mediante el proceso de handshake SSL/TLS: el navegador y el servidor negocian una conexión cifrada antes de intercambiar datos, proceso invisible para el usuario final. En sus primeros años HTTPS se reserva para páginas de pago y banca online, identificable por el candado en la barra del navegador y el prefijo https:// en la URL. Con el tiempo, y especialmente tras la política de Google de penalizar en buscadores los sitios sin HTTPS (2014), el protocolo pasa de ser una excepción a convertirse en el estándar universal de la web: en 2025 más del 95% del tráfico web global viaja cifrado mediante HTTPS. Su introducción en 1994 es el prerequisito técnico directo del comercio electrónico escalable.