El 17 de mayo de 1904, cerca de Colonia, Christian Hülsmeyer demuestra su Telemobiloskop: un transmisor de chispa, antenas parabólicas simples, un detector y un indicador, diseñado para hacer sonar una campana cuando una embarcación pasaba cerca del sistema, a un alcance de varios cientos de metros. Es el primer dispositivo operable del mundo capaz de detectar reflexiones de ondas de radio, precursor directo del radar. Patenta el dispositivo en Alemania, Reino Unido y EE.UU.