Médico formado en el hospital Nuri de Damasco y posteriormente jefe de médicos en el hospital Al-Mansuri de El Cairo, Ibn al-Nafis escribió a los 29 años el Sharh Tashrih al-Qanun (Comentario sobre la anatomía del Canon de Avicena), un repaso sección por sección de las afirmaciones anatómicas heredadas de Galeno a través del Canon de Avicena. Al examinar el corazón y los pulmones, refutó explícitamente la doctrina galénica de los poros invisibles en el tabique interventricular, y propuso en su lugar el paso de la sangre hacia los pulmones a través de la arteria pulmonar —la circulación pulmonar—, prediciendo además la existencia de pasos perceptibles entre arteria y vena pulmonar que serían identificados siglos después por Marcello Malpighi como capilares. El manuscrito permaneció sin influencia documentada en Europa hasta su redescubrimiento en 1924 en la Biblioteca Estatal Prusiana de Berlín, tres siglos después de que Miguel Servet propusiera de forma independiente una teoría similar.