La HP ThinkJet de 1984 llevó la inyección de tinta al escritorio doméstico y a la pequeña oficina. Si la impresora láser consolidó la impresión digital profesional, la inkjet democratizó la impresión en color accesible: bajo ruido, bajo coste por unidad, formato compacto. La tecnología de inyección de tinta había sido desarrollada en paralelo por Canon, Epson y HP durante los años 70; la ThinkJet y la posterior línea DeskJet son el punto en que esa investigación se convierte en mercado masivo. En la cadena larga de la imprenta, la inkjet es el último eslabón antes de que la impresión física deje de ser la forma dominante de reproducción de información.