William Thomson (Lord Kelvin) demuestra matemáticamente que la descarga de un condensador (una botella de Leyden) a través de un circuito con autoinducción genera una corriente oscilatoria, y define la ecuación de la frecuencia de resonancia de un circuito LC. Esta formulación es la base matemática de todo circuito sintonizado posterior, incluidos los transmisores de radio de chispa y de arco. En 1858, Berend Wilhelm Feddersen fotografía con un espejo giratorio las chispas oscilatorias predichas por esta teoría, aportando la primera evidencia visual directa de la naturaleza oscilatoria de la descarga — un paso intermedio que Hertz retomaría en 1887 para construir su oscilador de chispa.