William Thomson (Lord Kelvin) inventa el registrador de sifón para transcribir automáticamente las señales del cable telegráfico trasatlántico: un capilar de vidrio vibra según la señal eléctrica y deposita un chorro de tinta sobre papel en movimiento. Es el primer dispositivo que usa tinta controlada eléctricamente para registrar información, principio que evolucionó hacia los trazadores de osciloscopio (1950s), los sistemas de inyección continua industriales (CIJ, 1960-70s) y finalmente la impresora inkjet moderna.