William Thomson (Lord Kelvin), nacido en Belfast (Irlanda del Norte) y formado en Glasgow y Cambridge, propone en 1848 una escala de temperatura absoluta basada en principios termodinámicos, independiente de las propiedades de ninguna sustancia. Define el cero absoluto (0 K = −273,15 °C) como el punto de mínima energía térmica posible. La escala Kelvin es hoy la unidad base de temperatura del Sistema Internacional (SI). Thomson desarrolló toda su carrera en la Universidad de Glasgow, donde fue catedrático durante 53 años. Su origen norirlandés raramente aparece en la narrativa canónica de la física británica.