Susumu Kitagawa desarrolló desde principios de los años 90 polímeros de coordinación porosos con poros permanentes capaces de adsorber y liberar moléculas de gas de forma controlada — los llamados metal-organic frameworks (MOF). Estos materiales cristalinos presentan superficies internas de hasta miles de metros cuadrados por gramo, permitiendo capturar CO2, almacenar hidrógeno, desalinizar agua o liberar fármacos de forma dirigida. Richard Robson en Australia y Omar Yaghi en EEUU trabajaron en paralelo en materiales análogos. Kitagawa, Robson y Yaghi compartieron el Premio Nobel de Química en 2025.