El 24 de marzo de 1882 Robert Koch presentó ante la Sociedad Fisiológica de Berlín el aislamiento del bacilo tuberculoso, acompañado de su cultivo, tinción y la demostración completa del ciclo de infección en animales. En una sola sesión expuso lo que se conocería como los Postulados de Koch: el método para establecer causalidad entre microorganismo y enfermedad. La tuberculosis mataba entonces a una de cada siete personas en Europa. Koch no creó una vacuna eficaz, pero proporcionó el marco causal y experimental sin el cual la vacuna BCG —desarrollada cuatro décadas después— no habría sido concebible. En 1905 recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina.