Józef Kosacki, teniente del ejército polaco en el exilio, diseña en 1941 el Polish Mine Detector (detector de minas polaco), primer detector de minas portátil de la historia: un dispositivo electromagnético de inducción que detecta objetos metálicos enterrados mediante auriculares. Lo construye en secreto en Edimburgo con materiales disponibles localmente y lo entrega sin patente ni compensación al ejército británico. El detector de Kosacki fue usado masivamente en la Batalla de El Alamein (1942), donde permitió despejar campos de minas en el desierto libio y contribuyó decisivamente a la victoria aliada. El ejército británico fabricó 500 unidades iniciales y luego millones. Kosacki cedió el invento sin recibir reconocimiento oficial ni compensación económica; murió en 1990 sin que su nombre figurara en ningún museo o monumento aliado.