Anthony J. Leggett, en la Universidad de Sussex, publica en 1972 la explicación teórica de la superfluidez del helio-3 recién observada por el equipo de Cornell, en el mismo volumen de Physical Review Letters. Leggett demuestra que, a diferencia del helio-4 —cuyos átomos son bosones que se condensan colectivamente con facilidad—, los átomos de helio-3 son fermiones que deben emparejarse de forma análoga a los pares de Cooper de la superconductividad, pero con espín uno en lugar de espín cero. Para explicar las inesperadas propiedades magnéticas observadas, introduce el concepto de ruptura espontánea de simetría espín-órbita: los pares de átomos se alinean colectivamente como en un material ferromagnético, generando un campo magnético efectivo perpendicular al aplicado. La teoría revela que el helio-3 superfluido posee múltiples fases distintas (A, A1, B) según la orientación relativa del espín de los pares, una de las estructuras de estado cuántico macroscópico más complejas conocidas en física de la materia condensada.