Leibniz publicó en octubre de 1684 la primera exposición impresa del cálculo diferencial en los Acta Eruditorum de Leipzig. Su notación —d para diferenciales, ∫ para integrales— resultó tan fértil que se impuso universalmente y es la que se usa hoy. Aunque Newton había desarrollado métodos equivalentes antes, no los había publicado; la disputa de prioridad que siguió fue en parte instrumentalizada políticamente por la Royal Society. La historiografía moderna reconoce dos desarrollos independientes y simultáneos.