Justus von Liebig publica Die organische Chemie in ihrer Anwendung auf Agricultur und Physiologie, estableciendo que el crecimiento de las plantas está limitado por el nutriente esencial presente en menor cantidad (ley del mínimo de Liebig). Identifica el nitrógeno como el nutriente más frecuentemente limitante, sentando la base científica de la fertilización mineral y motivando la búsqueda de métodos industriales de fijación de nitrógeno.