Ignacy Łukasiewicz, farmacéutico polaco en Lwów, desarrolla en 1853 el proceso de destilación del petróleo crudo para obtener queroseno y diseña una lámpara de queroseno que lo usa como combustible, instalándola en el Hospital General de Lwów en julio de 1853 para iluminar una operación nocturna de urgencia. Ese mismo año perfora el primer pozo petrolífero de Europa en Bóbrka (actual Polonia) con su socio Titus. La refinería de petróleo y la lámpara de queroseno de Łukasiewicz preceden a las del americano Abraham Gesner (quien patentó el queroseno en 1854) y a los pozos de Edwin Drake en Pennsylvania (1859). La industria petrolera moderna —que Rockefeller y Standard Oil escalarían— descansa sobre este trabajo pionero polaco que rara vez aparece en los relatos anglosajones del nacimiento del petróleo.