Guglielmo Marconi logra el 12 de diciembre de 1901 la primera transmisión de señales de radio a través del Atlántico, desde Poldhu (Cornwall, Reino Unido) hasta Signal Hill (San Juan, Terranova, Canadá), una distancia de 3.400 km. Es un hito operativo y comercial real: demuestra que las ondas de radio seguían la curvatura terrestre más allá del horizonte, contra las predicciones teóricas. Recibe el Nobel de Física en 1909. Sin embargo, los principios fundamentales del sistema que Marconi usó —transmisión sintonizada con cuatro circuitos— habían sido patentados por Nikola Tesla en 1897 (patente nº 645.576). La Oficina de Patentes de EE.UU. rechazó inicialmente la solicitud de Marconi en 1900 por la prioridad de Tesla, y el Tribunal Supremo de EE.UU. confirmó en 1943 (320 U.S. 1) que las patentes de Marconi habían sido anticipadas por Tesla, Lodge y Stone. La aportación real de Marconi fue operativa y comercial —la demostración práctica a escala intercontinental y la construcción de la industria de las telecomunicaciones inalámbricas— no la invención de los principios físicos subyacentes. En el dominio de la radiotelefonía (transmisión de voz), Julio Cervera Baviera (España, 1902) lo precede según la investigación de Faus.