El jesuita Juan de Mariana, historiador y teólogo formado en Alcalá y Roma, publica en Toledo en 1599 De rege et regis institutione (Sobre el rey y la institución real), dedicado a Felipe III. En el libro primero, capítulo VI, sostiene que el rey no es dueño de los bienes de sus súbditos y que no puede imponer nuevos tributos sin el consentimiento explícito del pueblo, dado por sí mismo o por sus representantes en las Cortes; quien impone tributos por su sola autoridad, sin ese consentimiento, invade el derecho de propiedad y subvierte el fin del gobierno. De esa misma premisa extrae una consecuencia extrema para su época: si el gobernante se convierte en tirano —rompiendo las leyes del reino, oprimiendo a sus súbditos o confiscando bienes arbitrariamente— y no existen medios legales para destituirlo, un particular puede estar legitimado para matarlo. La obra no causó gran revuelo al publicarse, pero su defensa del tiranicidio se hizo tristemente célebre tras el asesinato del rey Enrique IV de Francia en 1610: el Parlamento de París, vinculando ambos hechos, ordenó la quema pública del libro. Una década después de De rege, en 1609, Mariana publicó dentro de sus Tractatus septem el tratado De monetae mutatione, donde denunció que la devaluación de la moneda de vellón ordenada por la Corona de Felipe III —reducir su contenido de plata mientras se mantenía su valor nominal— era una forma encubierta de tributación sin consentimiento y, por tanto, una violación del derecho de propiedad. La publicación le costó a Mariana un proceso ante la Inquisición y un periodo de prisión en Madrid, de duración referida de forma distinta según las fuentes consultadas (entre un año y un año y medio, fechado entre 1607 y 1609 según el autor).